Más viva que nunca la tradición del Carnaval del Barrio de San Juan de Guadalupe

Con la inclusión de las mujeres en las comparsas por primera vez, una de las tradiciones netamente potosinas más arraigadas en la cultura popular llega este año a su 95 edición, arrancando en la calle de Escandón del tradicional barrio potosino este domingo 07 de febrero desde las 10:00 horas.

El Carnaval de San Juan de Guadalupe tiene sus orígenes en una peregrinación que se hacía al poblado de la Joya, población vecina de la comunidad del Aguaje en esta ciudad, que en su itinerar llegaba hasta el Barrio de San Juan de Guadalupe, sin embargo por el crecimiento de la mancha urbana, en el año de 1921, su fundador León Pérez Márquez, lo adopta como tradición del Barrio, desde esa fecha se ha llevado a cabo de manera ininterrumpida, pues al morir su fundador, la tradición es preservada por sus descendientes, Mariano Pérez, hijo de León Pérez, José Guadalupe, Pablo, Serafín y Cesar Huerta Pérez, y desde el 2014 , Juan Pablo Galván Huerta, con quien llega a la celebración a su 95 aniversario.

 

Cuatro generaciones ya, luchando por preservar una tradición, que une personas, crea convivencia y nace un sentido de identidad, un barrio en donde el carnaval se reúsa a morir, por el contrario conservando el interés de restaurar, la esencia, significado y elementos originales que componen el Carnaval enseñando a las nuevas generaciones el significado de la tradición, trasmitir el amor y la pasión por el sentido de pertenencia que nos da esta fiesta.

Originalmente el carnaval era una tradición, masculina, sin embargo por primera vez se crea la categoría  femenina y la mujer sale disfrazada, reconociendo su esfuerzo en una premiación, una participación que engrandece en gran medida el desarrollo del desfile.

En sus orígenes el Carnaval de San Juan de Guadalupe, recorría no solo las calles del Barrio sino que subía el desfile hasta, las colonias Martínez y Apostólica, hasta los límites con Tierra Blanca, donde ahora también tienen su carnaval, sin embargo con el crecimiento de la mancha urbana se ha ido dividiendo y nace lo que hoy es el Carnaval de la Apostólica y más recientemente el Carnaval de la Col. Martínez, ambos derivados de San Juan de Guadalupe.

El Carnaval es la representación de la lucha del bien contra el mal, en su composición juegan un papel importante diversos personajes y símbolos, por ejemplo, el toro representa el mal, y es por ello que a la hora de bailar tiene esos movimientos de furia y donde la persona que lo baila, saca también su energía al ritmo de la música, y los personajes disfrazados,  representan el bien, al pueblo que al brincar alrededor del toro tratan de apaciguar el mal,  durante el desarrollo del carnaval, encontramos que si bien es una fiesta pagana, tiene connotaciones religiosas, dado que antes de comenzar el desfile la banda de música interpreta, canciones de arrullo y vals, al niño Dios, o como muchos lo han bautizado el niño Torero, una pieza original que perteneciera a León Pérez y fue herencia de su familia, dicha figura religiosa tiene más de 200 años de antigüedad y es exhibida los tres días de carnaval antes de iniciar el desfile.

La figura del toro artesanal, es elaborada totalmente a mano, con estructura hecha a base de varas de pirul, palma  y madera, la cara es hecha de palma y adornos que hacen que parezca una cara real, adornada en la parte superior por un par de cuernos naturales, que son limpiados y pintados para darle una mejor apariencia, en la parte posterior  es colocada la cola también natural, tratada previamente con cal para evitar la descomposición, son forrados con Tela, de tres colores básicos que son Blanco, Rojo, Negro; así el  blanco representa la Pureza del Alma, El rojo la Sangre de Nuestros Antepasados y El negro que se usa generalmente el martes, representa el Luto por el termino del Carnaval y el inicio de la cuaresma.

Los personajes disfrazados se dan según la creatividad de los vecinos y asistentes al festejo, ellos tratan de sacar sus mejores ideas y galas para lucirlas y obtener un premio, es puntual señalar, que independientemente de que los disfraces han ido evolucionando en cuanto a confección y diseño, existen disfraces básicos desde la fundación de esta fiesta, como son las machetonas, básicamente son hombres con atuendos de mujer, la muerte y el diablo son personajes que no pueden faltar.

El martes de carnaval, es el último día y antecede al inicio de la cuaresma, culmina con un desfile de la Reina, acompañada de todos los asistentes, se hace una premiación a los mejores disfraces y de acuerdo a sus categorías, y culmina con una quema de toros de pólvora a ritmo de Banda comida a los asistentes, y el tradicional palo encebado donde el ganador que logre la cima, obtendrá los premios hay dispuestos para tal fin  y un ambiente familiar.

En cuanto a la música existen dos tonos, que es el Toro y el Son de López, y son interpretados por una banda, y al ritmo de la tambora, amenizan las comparsas que acompañan el desfile no sin antes destacar, que pueden empezar con alguna otra canción pedida por los anfitriones de la casa donde se detiene el carnaval, y coopera regalando, agua fresca, bolis u otra cosa que mitigue el calor de disfrazados y asistentes, dicha canción alternada por la entonación de versos, que hacen alusión a la fiesta, personajes reconocidos del Barrio e incluso temas políticos, así como versos que caen en lo jocoso y sacan carcajadas a los asistentes que responden con un “uuuuuuuuuu”, por ejemplo los siguientes:

 “los Pérez sacan los toros, con amor y devoción y aquellos aunque les duela es de aquí la tradición”

“las muchachas de hoy en día son como el oro molido, nomás oyen los toritos y abandonan al marido”

“las muchachas de San Juan no saben ni dar un beso, pero las de Tierra Blanca, hasta estiran el pescuezo”